El huevo o la gallina, ¿cuál primero?

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

Esta es una pregunta muy típica, que parece plantear un dilema filosófico sobre el origen de una especie ponedora de huevos, como es la gallina. Pero aunque parezca irresoluble, vamos a ver que la biología sí puede darnos una respuesta.

raíz de  gallina

Aunque la cuestión es algo más compleja. La evolución es casi siempre gradual, así que las gallinas fueron surgiendo poco a poco, de anteriores aves, hasta llegar a ser lo que son hoy en día.

Por supuesto, hubo huevos mucho antes que gallinas, aunque no eran “huevos de gallina”. Muchas especies ponían huevos: peces, anfibios, reptiles (y entre estos, los que se convirtieron en aves). Sus descendientes siguen poniendo huevos. Incluso los mamíferos, que en sus orígenes ponían huevos (como los ornitorrincos), y al evolucionar la incubación pasó a ser interna y dejamos de crearlos con cáscara; pero los óvulos de las hembras son algo así como los huevos en mamíferos. Y esto solo en vertebrados, pero si nos fijamos en otros filos del Reino Animal, veremos que casi todos los animales ponen huevos, lo que da idea de que la formación de huevos es muy antigua.

cladograma evolutivo del huevo
Cladograma evolutivo de varios grupos de reptiles.

Es cierto que muchos de esos huevos no tienen cáscara, pero tener cáscara no es lo que define al huevo, aunque estemos acostumbrados a imaginar huevos con cáscara. De todas formas, los huevos con cáscara aparecieron con los amniotas, muchos millones de años antes que las gallinas.

Podríamos complicar la pregunta si nos atenemos al dilema filosófico de si fue antes la gallina o el huevo de gallina.

 

La gallina o el huevo de gallina

Este dilema solo se puede contemplar si pensamos que la gallina y el huevo de gallina son cosas distintas, pero son la misma, solo que en diferente estado de desarrollo, es decir, un huevo es análogo a un “feto de gallina”, y la gallina es la fase adulta (omitiremos los casos de huevos no fecundados, o de machos, que es lo mismo solo que en gallo). Así que el orden es el mismo que con cualquier gallina actual. Primero está el huevo, que ya contiene al pollo que dará lugar a la gallina. No tiene sentido pensar que pudo aparecer una gallina ya adulta, sin pasar primero por la fase de huevo.

evolución de aves
Evolución de aves desde dinosaurios.

 

No importa qué ser consideremos que fue “la primera gallina”, esta surgió de un huevo, y ya tenía su “genoma de gallina” desde que era un huevo. Y no es estrictamente necesario que el primer huevo de gallina lo pusiese una gallina, pudo haberlo puesto su antecesor, habiéndose producido una mutación en el huevo que lo convirtió en la nueva especie. Esto es simplificar mucho un proceso que seguramente fue más gradual y no tan puntual. Pero nos ayuda a resolver la cuestión.

Evolución por mutaciones

Para explicar eso, hay que señalar que los individuos no evolucionan, lo hacen las poblaciones. La evolución es el cambio en las frecuencias alélicas de una población (para leer más sobre evolución podéis consultar este enlace). Por este motivo no pudo aparecer un animal que, naciendo de un huevo como individuo de otra especie, se convirtiese en gallina a lo largo de su vida.

Los cambios en la población pueden producirse por varias causas evolutivas, pero si buscamos el origen de algo, no sirve cualquier cambio, tiene que aparecer algo nuevo. Así que en la primera población en la que surgiese (suponiendo que surgiese solo en una y luego se extendiese) tuvo que surgir por una mutación en los gametos, apareciendo ya un individuo nuevo desde su existencia como cigoto.

Las mutaciones pueden ser de muchos tipos. Este tema requiere otra publicación aparte, así que solo comentaré brevemente que al reproducirse dos individuos pueden acumularse mutaciones en cada uno de sus gametos por varios procesos genéticos. Esto puede suceder por ejemplo por sustitución de bases del ADN, o por sobrecruzamiento, que es el intercambio de fragmentos de ADN entre cromosomas homólogos (durante la meiosis), haciendo que el ADN de los gametos resultantes se modifique, siendo diferente del de las células de sus progenitores.

Así, generación tras generación, se pueden acumular cambios hasta llegar a producir una especie nueva. Las nuevas especies no aparecen de repente (salvo excepciones, de las que hablaré en una entrada sobre saltos evolutivos), pero si de manera teórica nos imaginamos que pudiésemos reducir ese proceso a su mínima expresión, a un cambio concreto y puntual en el caso de las gallinas, entonces ese cambio solo pudo ser de una generación a la siguiente, porque los huevos en un momento dado aparecieron conteniendo individuos diferentes a sus progenitores. Así aparecerían las gallinas, primero de huevos que ya contendrían gallinas.

El único dilema, ¿qué significa “huevo de”?

interrogante huevo gallina

Realmente, la única controversia es el significado lingüístico que demos a la expresión “huevo de”. Si decimos “huevo de X”, ¿significa que la especie X puso el huevo, o que el huevo pertenece a la especie X? Podríamos pensar por intuición que es lo primero, y si nos limitamos a otorgarle un valor lingüístico, también somos libres de debatirlo y decidir lo que nos parezca al respecto. La primera opción es la única que daría algo de sentido a suponer que pudo haber gallinas antes que huevos de gallina. Pero debo señalar que, si queremos elevar el debate a un nivel menos subjetivo, con un enfoque más científico, no hay que fiarse de la primera intuición, como no debemos fiarnos de que ver un horizonte recto signifique que la Tierra es plana.

Debemos alejarnos, tomar distancia con el asunto para verlo mejor. Concretamente, debemos alejarnos temporalmente, y mirarlo con perspectiva evolutiva. Porque nuestra visión está condicionada por el hecho de que vivimos muy poco tiempo y no percibimos visualmente la evolución en especies como las aves. Por ese motivo, para nosotros decir “huevo de X” expresa tanto que X pone el huevo como que en el huevo hay X. No expresamos ahí ningún cambio entre progenitores y descendientes, no nos hace falta expresar lo que no percibimos. Y por tanto concederle un significado concreto a la expresión por mera intuición es precipitado.

La microbiología al rescate

Para resolver esto, vamos a recurrir a la microbiología, al estudio de los microorganismos, a los que sí podemos ver evolucionar fácilmente a lo largo de muchas generaciones en muy poco tiempo. Los microorganismos se multiplican, produciendo células a partir de otras células. Cada célula es un individuo, y podemos imaginar que en cuanto aparece tras una reproducción tiene un estado análogo al huevo, que se desarrolla hasta ser adulto (aunque realmente los microorganismos no tienen esas fases, pero sí hay otras fases análogas en el ciclo celular). El tema de clasificar especies en microorganismos también es complejo, pero vamos a dejar de lado las complicaciones, que no vienen al caso.

ciclo celular
Ciclo celular

Supongamos que tenemos una especie microbiana, que llamaremos simplemente M1, y la cultivamos en laboratorio hasta que evoluciona y aparece otra especie, que llamaremos M2. Y vamos a imaginar que tuviésemos la capacidad de ver todas las células del cultivo e identificar su genoma al instante solo con verlas. En el momento en el que una célula M1 realiza la mitosis para reproducirse, y el resultado es una célula M2 por alguna mutación, entonces a esa nueva célula no la llamaríamos “célula de M1”, sino “célula de M2”. Y esa célula, en su primer momento de existencia, es análoga a un cigoto pluricelular, que en caso de estar rodeado de cáscara sería un huevo. E incluso en esa fase inicial que podríamos considerar más análoga a un huevo, seguiríamos diciendo que es la primera fase del ciclo celular de la célula M2.

Conclusión

Parece que cuando somos capaces de percibir el cambio evolutivo, nombramos a los individuos y a sus fases por lo que son, no por de dónde vienen. Eso le da sentido a suponer que, si pudiésemos volver a un hipotético momento en que surgió la primera gallina, habríamos llamado “huevo de gallina” al huevo que contenía a esa primera gallina, en vez de esperar a nombrar así al huevo que pondría más adelante la primera gallina adulta.

Sea cual sea el enfoque que demos al debate, si es sobre cómo surgió la especie o a quién pertenece el huevo, hay argumentos biológicos que apoyan una misma conclusión. Así que si hay que tomar partido por una solución al dilema, la respuesta es clara.

Primero fue el huevo, y luego la gallina.

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